
auba studio . Javier Oliver . photos: © José Hevia
The project takes place in an industrial warehouse located in an industrial park in Cornellà. It is a large warehouse: 35 meters long, 10 meters wide, and nearly 10 meters high. The developer wanted to transform the space into a fitness center, either Hyrox or CrossFit style.
The first time we visited the warehouse, it was clear that the intervention had to be an independent element that did not compete with the magnificence of the industrial structure, but rather highlighted it.
The program was quite simple: it required a large room for exercise practice and auxiliary elements to serve it, such as changing rooms and an emergency corridor in case of fire.
The intervention was summarized as concentrating all the program, except for the large room, into a volume that would be perceived as an addition within the warehouse. Furthermore, this volume should not interfere with the room intended for exercises, so as not to disrupt the flow of movement.
The auxiliary elements are grouped in the added volume, which takes on an elongated shape and is attached to one side of the warehouse, maximizing the available space for the main room. In this volume, the three changing rooms —male, female, and accessible— are organized, and parallel to them are the distributor and the emergency corridor.
The side of the added volume that faces the room adopts an organic geometry determined by the use of the spaces. At the entrance, it widens to create a storage area and an exhibition space, then narrows to provide more space to the room, and finally expands again in the distributor to allow for the turning of a person with a disability.
In terms of construction, this volume is built with concrete blocks and covered with a light wooden slab, allowing it to be used as a chill-out area. To finish it, corrugated galvanized steel sheeting is used, which enhances its organic and industrial character. Taking advantage of the center’s corporate colors, red is used in the interior of this volume, creating a contrast with the monochrome tone of the rest of the warehouse.
In the main warehouse, the intervention is limited to preserving the existing elements and improving the finishes, as well as the lighting. Finally, a reception area is designed to harmonize with the added volume. The reception desk also takes on an elongated geometry, with a wooden top (analogous to the light wooden slab of the added volume) and a corrugated galvanized steel base.
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Nombre del proyecto: Max Grit Hyrox Fitness Center
Oficina de arquitectura: auba studio + Javier Oliver
Arquitecto(s) a cargo:
Santiago Martín-Borregón Navarro
Javier Oliver Vall-Llossera
Año finalización construcción: 2024
Superficie construida (m2): 561m2
Ubicación:
Carrer de Huelva 10,
Cornellà de Llobregat, Barcelona (España)
Fotografía
Créditos fotógrafo: José Hevia
El proyecto se desarrolla en una nave industrial situada en un polígono de Cornellà. Se trata de una nave de grandes dimensiones: 35 m de largo, 10 m de ancho y una altura de casi 10 m. El promotor deseaba convertir el espacio en un centro deportivo tipo Hyrox o CrossFit. La primera vez que visitamos la nave, quedó claro que la intervención debía ser un elemento independiente que no compitiera con la magnificencia de la estructura industrial, sino que la pusiera en valor. El programa era bastante sencillo: se requería una gran sala para la práctica de los ejercicios y unos elementos auxiliares que la sirvieran, como vestuarios y un pasillo de emergencia en caso de incendios. La intervención se resumió en concentrar todo el programa, excepto la sala grande, en un volumen que se percibiera como un añadido dentro de la nave. Además, este volumen no debía interferir en la sala destinada a los ejercicios, de modo que no alterara el flujo de movimiento. Los elementos auxiliares se agrupan en el volumen añadido, que adquiere una forma alargada y se adosa a un lateral de la nave, maximizando el espacio disponible para la sala principal. En este volumen se organizan los tres vestuarios —masculino, femenino y adaptado—, y, paralelo a ellos, se sitúan el distribuidor y el pasillo de emergencia. El lateral del volumen añadido, que da a la sala, adopta una geometría orgánica determinada por el uso de los espacios. En la entrada se ensancha para crear un almacén y una zona de exposición, luego se contrae para ceder más espacio a la sala, y finalmente se expande de nuevo en el distribuidor para facilitar el giro de una persona con discapacidad. En cuanto a la construcción, este volumen está ejecutado con bloques de hormigón y cubierto con un forjado ligero de madera, lo que permite su uso como zona de chill-out. Para rematarlo, se utiliza una chapa ondulada de acero galvanizado que refuerza su carácter orgánico e industrial. Aprovechando los colores corporativos del centro, se emplea el rojo en el interior de este volumen, creando un contraste con la monocromía del resto de la nave. En la nave principal, la intervención se limita a mantener los elementos existentes y mejorar los acabados, así como la iluminación. Finalmente, se proyecta una zona de recepción que armoniza con el volumen añadido. La mesa de recepción adopta también una geometría alargada, con una superficie de madera (en analogía al forjado ligero de madera del volumen añadido) y una base de chapa de acero galvanizado ondulada.

















