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NØRA studio

Abraçar l’essència . Muro

NØRA studio . photos: © Ricard López

In the town of Muro, in Mallorca, we find a place in the rural area marked by an agricultural past where two constructions heavily related to the element of the water appear: a mill, -which used to extract water from the subsoil through a well-and a cistern -dedicated to storage and irrigation this water-. As usual in this type of structure dedicated to the plowing of the land, it is located right on the edge of the plot, close to a path where in a not so distant past the workers of the farm exchanged and developed manual work beyond the harvest.

The proposed project aims to embrace, to collect the history of pre-existences and to capture it into a new architecture in harmony with the location. The site is also decisive in terms of its physical characteristics, both its geometry and its composition mark a main line of the project which translates into a precise choice of materials and layout in the space of a new home. This way, the three volumes erected will dialogue with pre-existing architecture, trying to elevate the understanding and perception of the environment on all scales.
The proposed architecture is related to pre-existence through a selection of materials and forms that respond to a reinvented tradition. The volumes are proportioned in boxes mirroring the geometry of the mill, marked by a low-compartmented petri design. The selection of sandstone as envelope once again refers to the presence of this material both in the mill and in the cistern. On a volumetric and compositional level, the recently mentioned cistern acts as a shawl between the rooms of the house and the mill tower, reinforcing the dialogue between the new and the old. In the house the elongated piece will also try to perform a function similar to that of the cistern, that is, connect the elements to their ends.

The choice of the layout of the three new constructions around the previous ones aims to generate a new intermediate space in the open air, a courtyard in the epicentre of which an olive tree is born as its vortex. To reinforce this characteristic nuclear perception of Mediterranean regions, all the roofs have been arranged towards the centre of the courtyard, adding a higher level of complexity and collection to the space. The elements of connection between the volumes are projected to be practically non-existent, generating a greater complicity between the interior and the exterior and generating a space between the main pieces.

The “mares” stone determines the detailed composition of each of the three volumes, since it acts not only as the visual finishing, but also as its structure. Thus, the façade’s composition is modulated by the measurement of the thirty centimetre long and wide piece. The use of this modular system allows to synthesize the composition both in plant and volumetrically in two types of wall: intermediate and corner; both to be repeated forming spaces of various surfaces to accommodate the use they contain. Through the arrangement of these walls and the openings in offset, it is possible to generate diagonal visuals that connect the exterior with the interior, opening the house to the field and thus, the field entering the house.

To summarize, this project not only embraces the essence and character of the existing constructions, but also extols and weaves them through a new architecture that values the past through the present gaze. It is possible to create one place within another and in dialogue with it. Choices as the continuity of the materials already present, the incorporation of the olive as a symbolic nucleus of union and the generation of a consonant geometry with the environment, allows the project to connect and root the house with th
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Project Name: Abranaçar l’essència
Architecture Firm: NØRA studio

Completion Year: 2021 – 2023
Gross Built Area: 170m2
Project location: Muro, Mallorca

Lead Architects: Marina Munar Bonnin, Rafel Capó Quetglas, Pau del Campo Montoliu, Luca Lliteras Roldán.

Photography: Ricard Lopez

Builder: Construcciones y Reformas Mendoza

Collaborators:
Vidres Tauler

En alrededores de Muro, Mallorca, encontramos un lugar en el campo marcado por un pasado agrícola donde aparecen dos construcciones relacionadas con el elemento del agua: un molino, -cuya función sería la de extraer esta agua del subsuelo a través de un pozo- y un aljibe -dedicado al almacenaje y riego-. Como es habitual en este tipo de estructuras dedicadas al labrado de la tierra, se encuentra en el límite de una parcela, lindando con un camino donde en un pasado no tan lejano los trabajadores de la hacienda llevaban a cabo intercambios y desarrollaban labores manuales más allá de la cosecha.
Con la propuesta planteada, se aspira a abrazar, a recoger la historia de las preexistencias y plasmarla en una nueva arquitectura en armonía con el lugar en que se encuentra. El emplazamiento es también determinante en cuanto a sus características físicas, tanto su geometría como su composición marcan una línea generatriz del proyecto traducida en una precisa elección de materiales y disposición en el espacio de una nueva vivienda. De este modo, se erigen tres volúmenes que dialogarán con la arquitectura preexistente, tratando de elevar la aprehensión y percepción del entorno en todas las escalas.
La arquitectura propuesta entra en relación con la preexistencia a través de una selección de materiales y formas que responden a una tradición reinventada. Los volúmenes se regularizan en paralelepípedos proporcionados en función a la geometría del molino, marcada por un diseño poco compartimentado y pétreo. La selección de la piedra de marés como envolvente hace una vez más referencia a la presencia de este material tanto en el molino como en el aljibe. A nivel volumétrico y compositivo, el recién mencionado aljibe actúa como charnela entre las habitaciones de la casa y la torre del molino, reforzando el diálogo entre lo nuevo y antiguo. En la vivienda la pieza alargada también tratará de realizar función semejante a la del aljibe, es decir, conectar los elementos a sus extremos.
La elección de la disposición de las tres nuevas construcciones alrededor de las anteriores pretende generar un nuevo espacio intermedio al aire libre, un patio en cuyo epicentro nace un olivo como vórtice. Para reforzar esta percepción nuclear tan característica de las regiones mediterráneas se han dispuesto todas las cubiertas hacia el centro del patio, añadiendo un nivel de complejidad y recogimiento mayor al espacio. Los elementos de conexión entre los volúmenes se proyectan para ser prácticamente inexistentes, generando una mayor complicidad entre el interior y el exterior y generando un respiro entre las piezas principales.
La piedra de marés determina la composición pormenorizada de cada uno de los tres volúmenes, ya que no actúa únicamente como revestimiento, sino como estructura. Así, el despiece de la fachada viene modulado por la medida de treinta centímetros en todo su largo y ancho. El uso de este sistema modular permite sintetizar la composición tanto en planta como volumétricamente en dos tipos de muro: intermedio y esquinero; ambos son los que se repetirán conformando espacios de diverses superficies para acomodarse al uso que contengan. A través de la disposición de estos muros al tresbolillo se consigue generar visuales en diagonal que conectan el exterior con el interior, abriendo la casa al campo y este a su vez, adentrándose en ella.
A modo de resumen, el presente proyecto no solo abraza la esencia y el carácter de las construcciones existentes, sino que las ensalza y teje a través de una nueva arquitectura que pone en valor el pasado a través de la mirada presente. Se consigue crear un lugar dentro de otro y en diálogo con él. Gestos como la elección de una materialidad ya presente, la incorporación del olivo como núcleo simbólico de unión y la generación de una geometría consonante con el entorno conectan y arraigan la casa con el lugar.