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TAAs | Totem

159 SOCIAL HOUSES . Madrid

TAAs (Javier García-Germán + Alia García-Germán) . photos: © imagen subliminal (miguel de guzmán + rocío romero) . + AV

The project is located in an area of new urban expansion in the southwest of Madrid, next to the M-40 ring road. Despite being an urban site, it is located next to large urban voids – such as Cuatro Vientos airport – which are effective sinks to counteract the urban heat island effect of the city in summer. On the other hand, it is located on a gentle south- facing slope, having a very good solar orientation for the winter months. These two issues articulate the formal and material strategy of the building.

The large dimensions of the program and the site lead to the fragmentation of the project into two three-storey pieces which, adapting to the perimeter of the site and facing south, configure THREE sunny squares located at different levels and connected with a grandstand. These squares constitute the entrances to the building from the street. Four
6-storey towers are placed on top of this base, crowning the building and anchoring it to the city.

As a measure to save on construction costs, the client (EMVS) requires the design of a building with a large building depth. To counteract this situation, it is proposed to create a network of interior public spaces that bring air and light into the building. This network, made up of NOZZLES, INTERIOR STREETS and CONDENSERS, has a direct connection to the squares, forming a set of public spaces that will bring together all the social interaction of the dwellings. For the location of this network of NOZZLES and CONDENSERS, the cool north-easterly winds that blow on summer nights in Madrid have been taken into account. This is a wind which blows at a temperature of 19-21ºC and which has the possibility of passively cooling the interior of the building. This network of spaces has been designed parametrically – form-finding process by means of CFD simulations – to ensure its good climatic performance.

The building is constructed with the material culture of the caliches, sandstones and limestones of the moors of the Tajo basin in the south of Madrid. This leads to the design of a monolithic and massive building that is constructed with prefabricated concrete panels from the greyish aggregates of the southern steppes. In addition, these panels are dry-assembled. The sincerity of the materials is reinforced by the interest in the maintenance and conservation of the building: the concrete panels have a small bracketwhich prevents the façade from being washed away by rainwater, helping to keep it clean and maintain it over time.

These same materials make up the concrete block factories that assemble the network of nozzles, interior lanes and condensers. Its exposed thermal inertia guarantees both its nocturnal cooling in summer and its passive heating during the winter months. In this way, the interiors are constructively austere, but passively tempered, generating pleasant, intense and healthy work spaces for an occupation open to the needs of its users.
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Project architects: TAAs (Javier García-Germán + Alia García-Germán)

Competition team: Javier García-Germán, Alia García-Germán

Conceptual design: Alia García-Germán, Sandra Borge, Irene Cámara, Andrea Gimeno, José Rejas

Project team: Alia García-Germán, Sandra Borge, Sumac Cáceres, Mario Nistal, Pedro Pablo Valdazo, José Rejas, Jesús Sanabria

Site supervision: Javier García-Germán, Alia García-Germán,Clara Cejuela, Paula Jiménez, Mario Nistal, Alberto Pajares, Marielle Samayoa, Luciana Teper, Emilio Velado

Consultants: ATEI Ingenieros Consultores, GARVAL ingenieros, Valladares Ingeniería, Atmos Lab

Quantity Surveyor: ARETÉ arquitectos técnicos slp

Contractor: VDR

Budget: 17.500.000€

El proyecto se encuentra en una zona de nuevo ensanche en el suroeste de Madrid, junto a la autopista de circunvalación M-40. A pesar de ser un emplazamiento urbano, está ubicado junto a grandes vacíos urbanos —como el aeropuerto de Cuatro Vientos— que constituyen eficaces sumideros para contrarrestar el efecto isla de calor urbano de la ciudad en verano. Por otro lado, está ubicado en una suave ladera que mira al sur, teniendo una muy buena orientación solar para los meses de invierno. Estas dos cuestiones articulan la estrategia formal y material del edificio.
Las grandes dimensiones del programa y del solar llevan a fragmentar el proyecto en dos piezas de tres plantas que, adaptándose al perímetro del solar y mirando al sur, configuran en su interior TRES PLAZAS bien soleadas situadas a cotas distintas y conectadas con un graderío. Estas plazas constituyen los accesos al edificio desde la calle. Sobre este basamento se colocan cuatro torres de 6 alturas que rematan el edificio y lo anclan a la ciudad.
Como medida de ahorro en los costes de construcción, el cliente (EMVS) obliga a diseñar un edificio con una gran profundidad edificada. Para contrarrestar esta situación, se propone hacer una red de espacios públicos interiores que introduzcan el aire y la luz al interior del edificio. Esta red, compuesta por TOBERAS, CALLES INTERIORES y CONDENSADORES, tiene conexión directa a las plazas, conformando un conjunto de espacios públicos que aglutinará toda la interacción social de las viviendas. Para la ubicación de esta red de TOBERAS y CONDENSADORES se han tenido en cuenta los vientos frescos del noreste que soplan en las noches de verano de Madrid. Se trata de un viento que sopla a una temperatura de 19-21ºC y que tiene la posibilidad de enfriar pasivamente el interior del edificio. Esta red de espacios ha sido diseñada paramétricamente —proceso de form-finding mediante simulaciones CFD—  para asegurar su buen funcionamiento climático.
El edificio se construye con la cultura material de los caliches, las areniscas y las calizas de los páramos de la cuenca del Tajo en el sur de Madrid. Esto lleva a diseñar un edificio monolítico y masivo que se construye con unos paneles prefabricados de hormigón con los áridos grisáceos de las estepas del sur. Además, estos paneles se han montado en seco. La sinceridad de los materiales se ve reforzada por el interés en el mantenimiento y conservación del edificio: los paneles de hormigón disponen de una pequeña ménsula que evita el lavado de la fachada con el agua de lluvia, contribuyendo a su limpieza y mantenimiento en el tiempo.
Estos mismos materiales componen las fábricas de bloque de hormigón que arma la red de toberas, calles interiores y condensadores. Su inercia térmica expuesta garantiza tanto su enfriamiento nocturno en verano, como su calentamiento pasivo durante los meses de invierno. De este modo se construyen unos interiores constructivamente austeros, pero atemperados pasivamente, generando unos espacios de trabajo agradables, intensos y saludables para una ocupación abierta a las necesidades de sus usuarios.