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sanchis olivares

Brick house . La Eliana

sanchis olivares . photos: © Álvaro Olivares

In a decades-old established garden city, on the suburbs of Valencia, an old tennis court became a plot on which we were asked to build. It offered us a flat terrain, with surrounding vegetation as a backdrop, a large tree and an old underground warehouse that became a swimming pool.

The lack of collective life in the streets of this urban model leads us to a typology that looks inwards, protecting and enclosing the exterior space in the search for the user’s relationship with it.

The significant length of the plot leads to organising the programme in a spine, from the northern access area to the terrace at its southern end. On the east façade there are openings, gaps and a courtyard that allow the morning light to enter the rooms, while in the western side there is a flat, opaque façade that seeks shelter from the sun under the surrounding vegetation.

In a reference to the surrounding residential architecture, the house is built with bricks made from white clay. The size of each piece allows us to approximate the volumetric forcefulness that defines the exterior image of the project to the human scale. This forcefulness culminates in the vertical element that shapes the “paellero”, a key element in valencian social life. Located on the southern terrace, it is contrasted by a light overhanging pergola built from pine slats that provides a shaded outdoor space. This pergola, together with the thickness of the enclosures, the cross ventilation and the house’s response to the different solar orientations, together form a system of passive measures that improve its climatic performance.
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Year: 2020-2022

Location: La Eliana, Valencia (Spain)

Client: Private

Area: 198m2

Architects: Esther Sanchis, Álvaro Olivares

Quantity Surveyor: Julián Gordo

Construction Manager: Jaqueline Ramón

Construction Company: ATG Desarrollos

Other contractors: Juan Antonio Gil / Aluvista (windows), Ernesto Pastor (pergola and carpentry) Damian Morán / Mármara piedra (natural stone supply), Julio Llorens (kitchen).

Photography: Álvaro Olivares

En una ciudad jardín consolidada hace décadas, a las afueras de València, una antigua pista de tenis se convierte en la parcela a intervenir. Nos ofrece un terreno llano, con vegetación perimetral como telón de fondo, un árbol de gran porte y un antiguo almacén subterráneo que se convertirá en piscina. 

La ausencia de vida colectiva en las calles de este modelo de urbanización nos conduce a una tipología que mira hacia el interior, protegiendo y acotando el espacio exterior en busca de la relación del individuo con el mismo. 

La marcada longitudinalidad de la parcela lleva a organizar el programa en espina, desde la zona norte de acceso hasta la terraza en su extremo sur. En la fachada este aparecen quiebros, retranqueos y un patio que permiten la entrada de la luz de la mañana a las estancias, mientras que a poniente se dibuja una fachada plana y opaca que busca resguardarse del sol bajo la vegetación perimetral.  

En un guiño a la arquitectura residencial del entorno, la vivienda se construye con un ladrillo caravista de arcillas blancas. Su despiece nos permite aproximar a la escala humana la rotundidad volumétrica que define la imagen exterior del proyecto. Esta rotundidad culmina en el elemento vertical que constituye el “paellero”, pieza clave en la vida social valenciana. Ubicado en la terraza sur, lo acompaña en contraste una pérgola ligera volada construida con listones de pino que ofrece un espacio exterior en sombra. Esta pérgola, junto al espesor de los cerramientos, la ventilación cruzada y la respuesta de la vivienda a las distintas orientaciones, constituyen un sistema de medidas pasivas que mejoran el comportamiento climático de la misma.