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LCLA . Arango

Ballen House . EL RETIRO

LCLA office . Clara Arango . photos: © Luis Callejas

A house composed of two separate structures linked by a path and a large garden in a forest clearing. What could have been a single larger house, was developed as dispersed volumes positioned in the steep slope, each one situated in a unique way in relation to the topographic features of the beautiful site. Each structure is clearly different, yet they all share concrete formwork and custom made stainless steel details.

Originally the site was a forest clearing used for cattle, presenting the opportunity to reconfigure the landscape by designing gardens that link both structures. The gardens in the slope are planted with species that on a first glimpse seem to be from a much higher climatic zone. Wild orchids, bromelias and other small plants were selected for their similarity to high altitude alpine plants. In a climate that is indeed cold and mountainous, this garden presents a different version of the tropics, intensifying the experience of a garden in the high altitude Andes. One house stands four meters over the terrain on a single column, while the long partially sunken house is defined by a long retention wall. The stainless steel details, windows and formwork are shared between both structures, all designed by the architects. The experience of the houses differ in the way that the structural solutions create two different climates and relationships with the slope, one closer to the ground, and the other elevated and more open. The gardens link both houses, and the same details and materials in outdoor areas are used indoors, which is part of the experiment in making the houses feel larger , as one of them is just 60 square meters and the other 75.

The two structures behave a s single house; therefore, they are not an exercise in minimal living, but rather an experiment on how to satisfy the needs of a larger space by relying on the gardens as spaces that can complement the interiors. Both structures offer completely different atmospheres by employing opposite ways to relate to the slope and the carefully designed gardens.
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LCLA office with Clara Arango
Landscape: LCLA office with Epifita and Clara Arango
Team LCLA office: Luis Callejas (partner in charge) Charlotte Hansson, Yousef Awwad
Structure design: GOG Consultoria
Construction: Constructiva
photography: Luis Callejas

Una casa compuesta por dos estructuras separadas unidas por un camino y un gran jardín en un claro del bosque. Lo que podría haber sido una sola casa más grande, se desarrolló como volúmenes dispersos colocados en la pendiente empinada, cada uno situado de manera única en relación con las características topográficas del hermoso sitio. Cada estructura es claramente diferente, pero todas comparten encofrado de hormigón y detalles de acero inoxidable hechos a medida.

Originalmente, el sitio era un claro del bosque utilizado para el ganado, lo que presenta la oportunidad de reconfigurar el paisaje mediante el diseño de jardines que unen ambas estructuras. Los jardines en la ladera están plantados con especies que a primera vista parecen ser de una zona climática mucho más alta. Se seleccionaron orquídeas silvestres, bromelias y otras plantas pequeñas por su similitud con las plantas alpinas de gran altitud. En un clima ciertamente frío y montañoso, este jardín presenta una versión diferente del trópico, intensificando la experiencia de un jardín en la altura de los Andes. Una casa se eleva cuatro metros sobre el terreno en una sola columna, mientras que la casa larga parcialmente hundida está definida por un largo muro de contención. Los detalles de acero inoxidable, ventanas y encofrados son compartidos entre ambas estructuras, todo diseñado por los arquitectos. La experiencia de las casas difiere en la forma en que las soluciones estructurales crean dos climas y relaciones diferentes con la pendiente, uno más cercano al suelo y otro elevado y más abierto. Los jardines unen ambas casas, y en el interior se utilizan los mismos detalles y materiales en las áreas exteriores, lo que es parte del experimento de hacer que las casas se sientan más grandes, ya que una de ellas tiene apenas 60 metros cuadrados y la otra 75.

Las dos estructuras se comportan como una sola casa; por lo tanto, no son un ejercicio de vida mínima, sino un experimento sobre cómo satisfacer las necesidades de un espacio más grande apoyándose en los jardines como espacios que pueden complementar los interiores. Ambas estructuras ofrecen atmósferas completamente diferentes al emplear formas opuestas de relacionarse con la pendiente y los jardines cuidadosamente diseñados.