0

Estudio Herreros

Munch Museum . Oslo

© Adrià Goula

Estudio Herreros . + baunetz

The future Munch Museum is not only a facility to safeguard and exhibit a fundamental heritage in the history and nature of Norwegian culture. It also constitutes a unique opportunity to develop a contemporary museum concept, nourished by a highly significant urban role and historical responsibility as a cohesive element of the community, not only of Oslo but also of the entire nation.

Its ascending itinerary connects the covered public space of the foyer, which houses recreational, commercial, cultural and restaurant uses, with the rooftop terraces/observatory/club, which parallels the discovery of Edvard Munch’s work offer the different historical strata of the city of Oslo. This gesture of conceiving the vertical communications system as a public space/ascending vantage point is the essence of the heterodox character generated by developing a museum vertically. There is more, however: on this itinerary, the visitors discover other types of facilities, namely restaurant and café, administrative offices, the research library, and the education department, which denote a programmatic complexity that goes beyond the conventional idea of the museum as a set of exhibition spaces to be visited and a series of invisible dependencies from which the institution is managed.

The building is scrupulously committed to energy saving and respect for the natural environment, which the Norwegian people require, by means of a holistic concept in which structure, ventilation systems, and construction collaborate with each other in accordance with the Passive House concept. A minimal carbon footprint, sustainability, recyclability, and maintenance constitute the directives of a building process transformed into an event that is itself centered on experimentation and innovation. The façades, finished in perforated aluminum with different degrees of transparency that give rise to an enigmatic, evanescent perception of the building, which reacts to the slight stimuli generated by Oslo’s climate, thereby creating very different images depending on the time of day; the huge sliding formworks that operate throughout 24 hours; the use of low-emissivity recycled concrete and steel; these and other advances endow the building with its pioneering nature on a number of different fronts.

The new Munch Museum, to be opened in the autumn of 2021, will be a dynamic center for contemporary culture and for a public varying in age and interests (experts, schoolchildren, tourists, art lovers) whom it is hoped will periodically visit the facility attracted by a program with a wide variety of formats. Its intense activity will shift Oslo’s center of gravity towards its point of encounter with the fiord, thereby refounding, through culture and the vigor of civil society, the original Viking port that gave rise to the city.
_

 

El futuro Munch Museum no es solo un equipamiento para la salvaguarda y difusión de un patrimonio fundamental de la historia y el carácter de la cultura noruega. Nos encontramos ante una oportunidad única para desarrollar un concepto contemporáneo de museo nutrido de un trascendental rol urbano y una responsabilidad histórica como elemento cohesivo de la comunidad no solo de Oslo sino de toda la nación. Su recorrido ascendente conecta el espacio público cubierto del vestíbulo que aloja usos lúdicos, comerciales, culturales y de restauración, con las terrazas/observatorio/club de la cubierta, ofreciendo en paralelo el descubrimiento de la obra de Edvard Munch y los diferentes estratos históricos de la ciudad de Oslo. Este gesto de concebir el sistema de comunicaciones como un espacio público/mirador ascendente es la esencia del carácter heterodoxo que supone desarrollar un museo en vertical. Pero hay más, en este recorrido, el público descubre otro tipo de estancias, salas de restauración, dependencias administrativas, la biblioteca o el centro educativo que hablan de una complejidad programática que supera la idea convencional del museo como un conjunto de salas que se visitan y una serie de estancias invisibles en las que se supone que se maneja la institución. Las fachadas, terminadas en aluminio perforado con diferentes grados de trasparencia, ofrecen una percepción enigmática y evanescente del edificio que reacciona a los leves estímulos del clima de Oslo ofreciendo imágenes muy diferentes según el momento. El edificio responde a le exigente implicación en los aspectos energéticos y de sensibilidad medioambiental que demanda el público noruego mediante una concepción holística en la que estructura, instalaciones y construcción operan colaborativamente bajo el concepto Passive House que se apoya en aspiraciones como ligereza, sostenibilidad, reciclabilidad y mantenimiento. Una puesta en obra que persigue presentar Noruega como un país centrado en la experimentación y la innovación ha permitido que el proceso constructivo haya sido un acontecimiento en sí mismo-El nuevo Museo Munch será un centro dinámico de arte, con públicos diferentes (expertos, escolares, turistas, amantes del arte) que se espera que acudan periódicamente atraídos por un programa con gran variedad de formatos.