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EMBT

Kálida Sant Pau Centre . Barcelona

EMBT . Kálida Sant Pau Centre . Barcelona afasia (1)

Benedetta Tagliabue – EMBT . photos: © Lluc Miralles – EMBT

The Kálida Centre is a space of emotional, social and practical support for cancer patients and people around them. It is a home opened to everyone, where qualified professionals offer their help. A house to meet other people, a house where to find a quiet retreat or to have a cup of tea.

 

The plot is located between the new hospital and the original Art Nouveau buildings. It is parallel to a new road defined by the special urban plan of the area and follows the orthogonal plan of the original project.
The project includes a small 400 m2 building and a wide garden within the general green area of the building complex. The fundamental idea of the project is to plant some new coloured flowers in the garden of the original hospital, and so the centre is designed as a garden pavilion where the boundaries between interior and exterior blur and vary. The building offers privacy, light, retreat and protection around the garden.
The building is organised in two floors of about 200 m2. The ground floor is situated in a lower level than the complex around. It is conceived as a sequence of flexible spaces, opened to a garden protected by walls, pergolas and vegetation that can accommodate varied activities. In the ground floor we can find the kitchen, a hall and a high ceiling dining room, a small library and a multipurpose room. Every room is surrounded by greenery, and the situation of the patios, trees and pergolas is meant to hide the surrounding hospital facilities and to respect the privacy of the Kálida Centre users. Here in the ground floor is the main access of the building, which has direct connection to the oncology area of the nearby hospital through a paved area between them. This area also allows the access to firefighters in cases of emergency.
The rooms on the upper floor, situated at same height that the rest of the complex, lay around the double-height over the dining room. The façades facing the Art Nouveau buildings towards south are more transparent but protected by wooden blinds to ensure privacy. The building façade is a brick wall with glazed ceramic insertions, put together in a variable composition of colours and textures. The wall turns into a ceramic latticework to filter the Mediterranean sunlight, to focus the views of the environment, to provide air circulation and to protect the privacy of inner spaces.
The whole project has been inspired by the richness of materials, textures, colours, geometries, drawings and greenery of the original Hospital complex. The architect wanted to keep the full original language of Domènech i Montaner’s architecture and so it is reflected in the new gardens, the façades and the roof design.
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 El centro Kálida es un espacio de apoyo emocional, social y práctico para las personas con cáncer, sus familiares y amigos. Es una casa abierta a todos con profesionales cualificados para ofrecer su ayuda, una casa para conocer a otra gente, una casa donde encontrar un rincón tranquilo o tomar una taza de té. 

La parcela está situada entre el nuevo hospital y el hospital modernista original. Es paralela a la nueva vía definida por el plan especial urbanístico y sigue la orientación ortogonal del recinto modernista. 

El proyecto incluye un pequeño edificio de 400 m2 y una zona de jardín dentro de la zona verde del proyecto general del recinto. El centro está diseñado a modo de pabellón ajardinado donde los límites entre interior y exterior se desdibujan y varían. Es un edificio que busca el confort del usuario ofreciéndole intimidad, luz, recogimiento y protección adentro del jardín. 

El edificio se organiza en dos niveles de 200 m2 (aprox.) cada uno dentro de las alineaciones y edificabilidad definidos en el plan especial urbanístico. El acceso principal se produce a través de la planta jardín (bajo rasante según la cota de referencia) con acceso directo a la zona de oncología del nuevo hospital a través de una zona pavimentada. Esta zona también permite el acceso de vehículos de bomberos en casos de emergencia. El jardín está protegido por una serie de muros, pérgolas y vegetación que permiten desarrollar las diferentes actividades del centro.
 
La planta inferior es un espacio abierto y flexible pensado como jardín o secuencia de jardines y patios variados donde se encuentra la cocina, el comedor, una pequeña biblioteca y una sala polivalente que permite llevar a cabo diferentes actividades de apoyo para los usuarios. Cada pieza está rodeada de verde. Los límites de los patios, jardines, pérgolas y árboles propuestos, controlan las vistas desde cualquier punto para intentar hacer desaparecer el entorno hospitalario y al mismo tiempo permitir el uso de las zonas exteriores sin sentirse observado desde los edificios altos que rodean la parcela. 

La planta superior (planta baja según la cota de referencia) se encuentra al nivel del nuevo paseo definido por el plan urbanístico. En la zona de entrada de la planta inferior se encuentra el vestíbulo; un paseo por el jardín acompaña hasta el patio de entrada. El nivel superior se organiza alrededor del doble espacio central del comedor. El edificio acentúa su transparencia en el lado sur, hacia los edificios modernistas, con un filtro de persianas de madera y celosías cerámicas para mantener la intimidad. 

La fachada del edificio es un muro de ladrillo cerámico de color, textura y composición variada combinado con piezas cerámicas de colores y geometrías diferentes que transforman este muro en un elemento más del jardín. El muro se transforma en una celosía cerámica que permite filtrar la luz, controlar las vistas, ventilar y al mismo tiempo seguir preservando la intimidad de las personas del centro. En la fachada sur y hacia el recinto modernista se sitúan las ventanas protegidas también con persianas de madera y elementos cerámicos.
 
Según la idea fundamental del proyecto, el nuevo edificio crece como nuevas flores de colores en el jardín del hospital original. El proyecto se inspira en la riqueza de los materiales, texturas, colores, geometrías y vegetación del hospital modernista. El diseño interpreta el lenguaje original de la arquitectura de Domènech i Montaner reflejado en el nuevo jardín, en las fachadas y la cubierta.