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Carlos Cachón

Telegrama, no tuit

La tarea de una mentalidad perfeccionista es, cada mañana, después de haber derribado, apagadas ya las luces, en sueños o en vigilia, todo aquello que le había hecho irse a la cama satisfecha, rebuscar entre los rescoldos qué se puede aprovechar para construir algo mejor a lo que hasta el día anterior se tenía.

Carlos Cachón